PERSEGUIÇÃO A CRECIENDO EN GRACIA NOS REMETE A NATANAEL: Poderá vir alguma coisa boa de Nazaré?

Creciendo en "Desgracia" -www.diarioextra.com PDF Print E-mail
Wednesday, 31 October 2007

Artículo Original

Manuel de Jesús Miranda, como cabeza de “Growing in Grace International Ministry”, dirige más de 100.000 seguidores, y proclama estar alcanzando a través de los medios masivos de comunicación a millones de personas.

 

Él es financiado gracias a la generosidad de sus seguidores, que han englobado más de 450 empresas y negocios para poner dinero en las arcas de “Creciendo en gracia”. Miranda es un puertorriqueño de 60 años con seguidores en varios países, incluso en los Estados Unidos. La pregunta no es por qué está haciendo esto, sino ¿por qué la gente lo está escuchando? Este hombre está liderando un culto que tiene por base la más importante creencia y necesidad del ser humano: la religión. Es un lavado de cerebro en lo más fundamental, pero disfrazado de religión, su movimiento parece imparable.

El autoproclamado “Jesucristo Hombre”, predica que no hay pecado, ni infierno, ni diablo, apartándose así de las verdades básicas sustentadas por la Biblia. Sin embargo, no es muy consistente en sus discursos. Sus enseñanzas y su vida están llenas de contradicciones, comenzando por su propia identidad. En 1988, según The Miami Herald, declaró que era la reencarnación del apóstol Pablo; en 1999, se llamó a sí mismo “el Otro”, quien prepararía el camino para la segunda venida de Cristo. Fue recién en 2004 cuando él se proclamó a sí mismo ser Jesucristo y el único intérprete del evangelio.

Para el experto en cultos y sectas Rick Ross, “Creciendo en gracia” encaja en los criterios básicos de una secta o culto destructivo: un líder absoluto y autoritario; un proceso de persuasión que puede ser definido como lavado de cerebro y finalmente la explotación de los miembros de su secta.

Como ministro del Evangelio de Jesucristo, es mi deber aclarar a la ciudadanía que esta secta no tiene ninguna afinidad con la Iglesia Cristiana Evangélica, puesto que las enseñanzas doctrinales del Sr. Miranda contradicen nuestras bases doctrinales y teológicas fundamentadas en las Sagradas Escrituras.

En efecto, en el 2004 Miranda se proclamó Jesucristo encarnado. Recientemente ha dado un paso más fuerte, mostrando en su antebrazo el número 666 tatuado, explicando que él, como Jesucristo Hombre, rechazaba la continua adoración de Jesús de Nazareth.

El hecho que él decida ser Cristo y el Anticristo, prueba que no tiene idea acerca de Dios y de la Biblia. La teología de Miranda no es coherente con el verdadero Jesús, cuyo nombre real es Yeshua que fonéticamente se traduce del hebreo como “Yahweh salvará”. Dicho señor ha olvidado que la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, en ninguna parte sugiere que Jesucristo nacería en la carne de nuevo.

Todo lo que se nos dice es que Él volverá en las nubes, y que su segunda venida estará conectada con la resurrección de nuestros cuerpos terrenales, lo que comúnmente se refiere al rapto de la Iglesia. (1. Corintios 15:51-54 y 1 Tesalonicenses 4:13-18). Esto nos da amplia razón para afirmar que Miranda es totalmente, ciento por ciento un fraude.

Sin mencionar que no ha realizado ningún milagro, como caminar sobre las aguas, transformar el agua en vino y resucitar un muerto. Una pregunta más, ¿Por qué Miranda, siendo Dios, necesita guardaespaldas, puesto que según Apocalipsis 1:15, la espada que sale de su boca mataría cualquier enemigo?
Como cristianos oramos y pedimos con todo nuestro corazón que el Sr. Miranda termine con sus ridículos espectáculos y mejor se arrodille ahora mismo y ore. Él necesita rogar el perdón de Dios por tomar su nombre, hacerse pasar por su Hijo Único y mentirle al mundo. Bien le harían las palabras del apóstol Pablo dirigidas a Simón el mago y registradas en Hechos 8:22-23: “Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás”.


*Pastor Evangélico

publicado por brasileiro às 23:33